viernes, 25 de noviembre de 2011

La Caoba: Historia de Vida.

(Fotografía: Marc Clemente. 2011©)

Ella me preguntó sobre mi vida y le respondí:

-Depende, porque hay diferentes tipos de madera, y yo creo ser como una Caoba. Con el tiempo, uno empieza a reconocerse.

Así esperé a que ella preguntara mas acerca de mi o de mi teoría (igual terminaría dirigiendo la conversación al mismo punto).

Es así, en el "mundo de los arboles", hay diferentes tipos de árboles, grandes, pequeños, frágiles, duros, frondosos, verdosos, oscuros, etc, pero todos son árboles. Entonces en el principio todos somos semillas y cuando entramos en contacto con nuestro suelo tenemos dos alternativas, la primera es adaptarnos y la otra es que no. Si nos adaptamos entonces comenzamos a crecer poco a poco sin tener participación alguna del paisaje, pues aún somos vulnerables.

Entonces, ya adaptados y creciendo nos damos cuenta que no solo dependemos del suelo, sino que en realidad siempre estamos necesitando agua y sol (alimento y sabiduria), aire (salud) y permanecer protegidos mientras nuestras raíces se fijan al suelo. (La madre).

Después de un corto tiempo, el pequeño tallo comienza a ser mas perceptible en cuanto a su forma, su color comienza a cambiar y comienzan a salir las primeras ramas grandes. Pasan entonces primaveras, veranos, otoños e inviernos, cuando vuelve a la siguiente primavera la misma planta en la misma estación percibe que no es la misma planta, cada primavera tiene más ramas y cada otoño cae mas ramas, pero aún así sigue creciendo.

Comienza entonces a entender algo sobre la vida en "el mundo de los árboles", y sonriente de manera tímida recuerda que no mucho tiempo atrás era tan solo una semilla. Ahora mira a su al rededor y comienza a ver que tiene algo más que su propio tronco, algo que él no puede evitar y es el reflejo de su sabiduría, ahora es un árbol con sombra. Cada día que pasa el árbol nota así que cada vez tiene más y más ramas (vivencias), de cada rama nacen las hojas (experiencias), de las mismas se desprenden flores (logros y éxitos), y de las flores los frutos (enseñanzas).

Y pasa más y más tiempo y las hojas van cayendo alimentándonos a sí mismos cada día que pasa, quedando a disposición del viento y de las aves que llegan a admirar los logros y éxitos (flores) polinizando los éxitos del árbol que dejó de ser una semilla ya algún tiempo atrás. Más y más flores nacen en él convirtiéndolo en el árbol especial del "mundo de los árboles", y sin querer ya hace parte del paisaje. Así fueron creciendo de sus flores y la polinización muchos. Por otro lado, su sombra ahora es albergue para la biodiversidad, cada vez más pájaros anidan en él, las arañas, las hormigas, los insectos, hongos, mamíferos, reptiles y todo tipo de ser viviente, la pequeña semilla ahora hace parte de la vida de los otros.

El árbol cumplió su función, creciendo de sí mismo y entendiendo que los inviernos solo hacen parte de su futura primavera, sonrió de nuevo al sol y a la lluvia por siempre haber estado presentes, nunca abandonó sus raíces y aunque desde el principio su destino fue ser una caoba
estuvo rodeado del entorno indicado para crecer.

Así terminé mi conversación, diciéndole: "¿Tú que tipo de árbol eres?"

Joséle Estrada Arbeláez

lunes, 4 de octubre de 2010

FRIALDAD


Estaba a gusto quizás porque no lo veía, estuvo escondido durante toda la vida y a rienda suelta salía para momentos especiales, aún así era parte de mí.

Se escondía tras la bruma, en silencio y camuflado. De manera injusta deseaba romper la calma por codicia de su reprimida condición de recluso, no gustaba del sol, ni de las actitudes normales de la normalidad, no sentía penas ni remordimientos, su elixir escondía su cruda realidad.
Moldeaba esperanzas con la viruta de sus impulsos, creía en la libertad condicional y prendía sus momentos, para no sentir el invierno. Estaba en el camino equivocado (pocos son capaces de reconocerlo). Escarbaba en su pasado el motivo más preciado.
Con el peso del remordimiento vivía tras la derrota -fue fugaz-, sus instantes se prensaban en la pared de los recuerdos, sentía culpa traicionera de su libertad condicionada, respetaba la calamidad y era buen consejero, quebró toda esperanza con el impacto de sus movimientos.
Era un feto horrendo dentro de mi, llevaba en si mismo una etiqueta de frialdad. Nunca quiso nacer por temor a verse sumergido en la puta vida y ahogarse en los estándares más caóticos del mundo: el tiempo. Su efervescencia ubicua reflejó su gestación.
Quien alimenta a las ratas, las conserva. Pretendía pasar desapercibido en el caos, y sin ansias de protagonismo volátil, mostraba su rostro más amable a su cotidianidad. Creía en la justicia y jugaba a desafiarme. Solo yo podía saber que hacia parte de mi.
Dentro de mi embriaguez creció, reveló su lado más oscuro, el grácil cuerpo se desvaneció por la fuerza de sus reactivos instantes. Olvidó la calma, sonrió a su buena suerte, evocó sus rudos movimientos, el presente le perseguía como gato a roedor.
Si la paciencia hubiese nacido fuerte y sin defectos, antes que su hermana de impulsos feroces, habría reinventado el rumbo, vería el mundo como espectador (no como protagonista), sería formulador de amores ideales y el perfecto conciliador.

lunes, 25 de mayo de 2009

ENTROPÍA DEL SIGLO XXI

Siguiendo el principio de la termodinámica que la energía no se crea ni se destruye pero puede cambiar su forma, se podría llegar a la radical determinación que ningún recurso se agotaría por lo cual tampoco habría que racionalizar el mismo recurso. Si se entiende de manera acertada esta afirmación citada, se debe tener en cuenta que el hecho de que no se cree o por el contrario se destruya, sí puede cambiar a formas de energía no recuperables, he aquí cuando entra la preocupación y la literal ‘materia’ en cuestión, cómo puedo evitar tanta energía no recuperable y cómo volver procesos mucho más eficientes. La interacción del ser humano con el entorno va en detrimento por no saber manejar los recursos naturales vistos como energía en sus diferentes estados.

Otrora, cuando la civilización estaba en un paupérrimo grado de desarrollo industrial, quizá el equilibrio en el sistema –visto como entorno medioambiental- no tenía un desorden notorio; luego al paso de las generaciones y de revoluciones industriales, en las que se logró dominar y dilatar el conocimiento científico para tomar energía de diferentes fuentes y expresarla en otra forma de energía mucho mas potente y eficiente, de ahí nace el masivo uso de combustibles fósiles como el carbón y el petróleo para el uso en calderas para fábricas, transporte y energía expresada en electricidad para iluminar toda una ciudadela, entre otras. Al mismo tiempo en que se fue desarrollando la industria de modo ecuménico, lo fue también el crecimiento demográfico en el planeta y asimismo comenzó la competencia por espacio y alimento, lamentando serios problemas por desnutrición, pobreza y ‘falta de energía’ de una olvidada parte del planeta que asciende en cifras cada día más. La sobreexplotación por pastoreo y agricultura fue incrementando los terrenos áridos y de fertilidad limitada, en conjunto, con la escasez de alimentos en contravía de su demanda a nivel mundial.

El mal uso de la energía disponible en el planeta, junto la ambición y la comercialización de los bienes naturales han ocasionado “La Entropía del Siglo XXI”, el desorden, y la pérdida innecesaria de materia fundamental para la vida, han obligado a la sociedad civil al replanteamiento de sus hábitos de consumo y maneras de desarrollo sustentable. Ha sido menester implementar políticas para salvaguardar los recursos naturales, tales como los hídricos que se han ido contaminando por recirculación a partir de los ciclos naturales. Como resultado de este mal uso, se han venido incrementando desastres naturales, tal vez no esperados, pero si pronosticados, como el actual y en furor tema del Calentamiento Global, que pareciera responder a la primera ley de la termodinámica por acercamiento de la tierra con el sol por su guía en la orbita espacial, pero no es descartable la teoría de que ésta afección se deba a respuestas al comportamiento antrópico, por el uso extensivo de compuestos químicos nocivos para la capa de ozono que la debilitan y permite la penetración directa de rayos ultravioleta a la antroposfera, que por acción secundaria, derrite poco a poco los polos creciendo el océano en unas cuantas unidades de medida, causando desórdenes y desastres de magnitudes quiméricas. La ingeniería se ha venido desarrollando en el contexto actual para determinar soluciones efectivas y de impacto acertado con las problemáticas que cobijan el manto terrestre y que en el peor de lo casos ponga en riesgo a una fracción parcial o total, la existencia de vida. Cómo solución para disminuir el extensivo uso de combustibles fósiles, se encontraron alternativas aparentemente óptimas, pero visto desde el punto de vista industrial y de transporte, pero tropezando con la realidad, teniendo en cuenta la escasez de alimentos y terrenos fértiles, este caso particular se refiere a los agro-combustibles, también llamados bio-combustibles o bio-etanol; este tema se ha llevado a debate internacional para determinar que tanto puede beneficiar o afectar a la sociedad en general, esto en cuanto a combustibles; como solución para disminuir la emisión de gases perniciosos para la capa de ozono, se llevaron a cabo tratados internacionales en los que se definió, tasas de contaminación por rebajar, y formas de controlar que esto se esté llevando a cabo con reprendas económicas.

Como se ve expresada en la ley de Liebig, el crecimiento es limitado por aquel nutriente menos disponible en términos de necesidad y que estos factores interactúan entre sí, por lo tanto, de no tener precauciones y estar alerta a los cambios; en estos tiempos, en que la tecnología y el desarrollo agro-industrial tienen el mando del planeta, soluciones prácticas y de ajustados presupuestos, son las alternativas que nos tiene que brindar estabilidad y proporcionar seguridad en todo aspecto (alimentario, ambiental, energético, etc.), si no se hace un adecuado uso de los recursos minerales-combustibles, terrenales-agropecuarios, entre todas otras, ya se sabrá qué esperar, y el factor limitante tendrá acción sobre la antroposfera, trayendo con sí mismo desastres naturales, epidemias y guerras, con finales indeseables y quizá hecatómbicos.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Déjame

Suelta la cadena y entrégame las llaves.
Dejate ayudar pequeña dama, no te haré daño.
Dejame ver tus manos. ¿Es sangre lo que llevas tatuado en tu pecho?,
Dejame lamer tu herida, quiero saber que tan dulce es tu sangre después de ver llorar tu piel, ruegas para que no soplen tus heridas por que arde, pero eres tu quién pone un comodín justo en la llaga.

No eres capaz de ver el mundo como una mujer simple. Vives aislada por miedo a entender el mundo de una mejor manera.
Dejame saber porqué crees en tu verdad cuando nunca la haz decifrado.

lunes, 1 de diciembre de 2008

EL SER HUMANO Y SUS LÍMITES

¿EL SER HUMANO TIENE LIMITES?

Un límite según el diccionario de la real academia española entre varios significados es una línea real o imaginaria que separa dos terrenos, dos países, dos territorios. En contexto con el ser humano como ejemplo es posible afirmar que él tiene diferentes puntos de vista para definir todo esto como tal. Un limite tan controversial en todos los tiempos es el de las "diferencias" entre seres relativamente iguales, las fronteras entre países, creando conflictos en un terreno expropiado de su propia naturaleza y no obstante la diferencia de pensamientos, como principal y único protagonista de la esencia de ser Ser Humano.




Diferencias de pensamientos han creado una orbita alrededor de las cabezas de tal magnitud que va transmitiéndose de generación en generación, la cual se le podría denominar con nombre propio como: Cultura, Talento, Creencia, Etc... Inclusive incluyendo en esta gama de nominaciones a Dios. Todas estas características que afianzan al ser humano como ser único en su especie va creando sus propios límites basándose en la "Libertad" paradójicamente encontrando una atadura a sus propias leyes y sus propios pensamientos. No bastando este limite para seguir creando límites convirtiéndonos en fábricas infinitas de limites; la mente humana es capaz de todo lo que se propone, pero ¿Cómo proponerse algo mas allá de los limites?¿como encontrar limites en lo que hay mas allá?, ¿la realidad tiene limites?, o ¿su único limite es la verdad?. Ese tipo de limites son los que limitan la mente humana, la búsqueda de la verdad, por tal nos refugiamos cotidianamente en variedad de sistemas que nos ofrecen las sociedades, como Tecnología, Religión, entretenimiento en general, comercio, mercadeo, etc.…Crear, Evolucionar mentalmente, encontrar miles de repuestas a una sola pregunta es realmente admirable y quizá se podría decir que no hay límites siendo esto una falsa afirmación, ya que su único limite como anteriormente se menciona todo se resume a la búsqueda de la verdad de una sola verdad.




La verdad tiene como principal función es la de no tener oposición alguna y ser netamente comprensible a la razón humana; la verdad es el limite de la realidad, la realidad tiene una verdad que se identifica por ser un factor común entre una variedad de factores y situaciones, finalmente podemos concluir que la verdad, la razón, y la realidad son el limite mas profundo y exacto que puede alcanzar.

martes, 11 de noviembre de 2008

Un encuentro casual con un habitante de la calle.

EL HABITANTE DE LA CALLE

José, se llama un hombre de barba espesa, cabellera larga-sucia y en desorden como una madeja sin cuenda, relata que su vida es desgraciada y que no tiene sentido. No obstante no es su desidia total, se siente triste por que está enamorado y ella no le “copia”. Tiene hambre y necesita tan solo doscientos pesos para comerse un pan, aunque en realidad esta porción de harina no sacie su hambre, con tal vez el residuo de su botella de pegante lo pueda disimular.
Tiene 3 hijos, dos varones y una hembra, viven “a ratos” en un hotel por la Jiménez, que tan sólo cuesta 3000 pesos la noche, “estoy peleando con mi esposa, la semana me casco y me metió una puñaleada, y acá uno lo tratan muy mal, me fui a que me atendieran en un hospital y me echaron como a un perro” dice José exhausto.
Al yo estar acompañado con una bella mujer, José hace alusión a ella y me sugiere: “cuídeme a esa Barbie”. Yo sonrío y sigo en la conversación, después de recibir una dádiva de mi parte, la toma con gusto y ese pastel de pollo desaparece en pocos instantes. Yo, tomando el rol de José, un habitante dela calle, errante dela ciudad, expuesto a los diferentes cambio climáticos dela ciudad capital, le prometo un par de chaquetas, que no usaba pero estaban en perfecto estado. “Gracias joven, no sele valla a olvidar, yo tengo buena memoria, mañana lo espero aquí mismo, todo bien” me responde.
Al siguiente día, como lo prometido es deuda, salí de mi casa con un par de chaquetas para entregarle a José. Él estaba a la espera de recibir el par de chaquetas, sentado a la orilla de un paradero, aguardándose un poco en contra de los rayos del sol. “Uyyyyyyy, gracias… Están certeras, si tiene otra, se la recibo: Por que a mi me da mucho frio”.


Análisis del personaje:

Un habitante de la calle, es un vector de pobreza, ignorancia y violencia de un país. La drogadicción y la delincuencia es la consecuencia esta situación.
El habitante de la calle hace parte de la sociedad al ser un componente marginal de una comunidad.

La historia de miles de habitantes de la calle, comprometen en la mayoría de sus casos a la violencia intrafamiliar que los lleva a tomar la decisión de partir de casa errantes, sin un destino y padecer, hambre, frio y la miseria, sumándole a esto la exclusión social y la humillación.

El habitante de la calle promedio es consumidor de drogas, su dependencia a ellas los lleva a rebuscar el dinero de cualquier manera para saciar sus ansias más que a su hambre.

El habitante de la calle al sentir hambre, sed y necesidades fisiológicas, pasa al segundo plano el término “salud e higiene” y su pudor lo cambia por “necesidad”.

Al estar marginado por una sociedad, nadie suele responder por ellos en caso de muerte, en el censo a pesar de hacer un estimativo, la cifra de indigencia en sólo Bogotá

Según el V censo de Habitantes de la Calle, hay alrededor de 8.600 habitantes de la calle en Bogotá.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Cómo dejar de ser un pobre soñador!


De repente me preguntaba ¿cómo dejo de ser un pobre soñador?... Todo lo deseo, pero, ¿porqué no corro con la suerte de tener lo que quiero cuando lo quiero?, abrí la ventana y vi que tan extraño estaba el atardecer, cuando aún eran las 10:15 a.m, esto no puede ser posible, creo yo tener la razón, no es mas que un extraño atardecer. Mi cabeza aún estaba atrofiada cuando un tuerto vecino me deja ver la otra mitad del mundo. SI! - me responde con tono vehemente - Cómo pudiste verlo, todos creen que estoy loco. Sonreí apasionado y despiadadamente luego corrí por el camino en el que el sol no me dejaba ver mas que un árbol a contraluz. Alcance a ver un próspero manzano, y tome un fruto de su parte más alta, tal vez no era la mejor manzana del árbol, pero aún así la quise alcanzar. No fue fácil, menos para un errante de poca experiencia como yo, que apenas había empezado su periplo hace pocos instantes, era un zagal con ganas de llegar a tener canas y vivir para enumerar cada una de ellas con experiencias. Tome una larga rama caída que minutos antes casi me hace tropezar, vaya sorpresa que me llevé cuando´sentí que una de sus púas atravesaba mi piel casi que media pulgada en mi dedo pulgar, el dedo se sonrojó, cómo lo hice yo la primera vez que sentí que me gustaba una mujer - mjumh, suspiré -, eso me dio ánimo a no perder lo que había logrado, ya me había lastimado, en la próxima ocasión simplemente tendría la precaución de no tomar la rama por su parte espinosa, es más, aquella mujer que por primera vez me atrajo me pudo dejar una lección, "nunca le pedí que fuese mi novia por miedo a ser rechazado", ahora, siento que de haber tenido la valentía de hacerlo, no sería un pobre soñador como lo soy ahora, pero de nuevo me nació la pregunta ¿Cómo dejo de ser un pobre soñador?. Impelé una pequeña fuerza que atribuyó al quebranto de un huevo en el nido colorado de una ave copetona que reposaba en aquel árbol. No sabía si tal vez ser obstinado y testarudo me podría ayudar a ser algo o alguien. En medio del desespero, decidí tomar un fruto que había caído [aún sabiendo que no era el que deseaba], pero mi sentido de culpa no me dejaba avanzar, ya había caído en el anzuelo de la rama que me hizo pinchar con su armadura defensiva, luego, arrebaté el derecho a vivir a un ave, pero lo peor es que mi idea no la pude alcanzar. ¿Porqué?, tal vez no había caminado lo suficiente para encontrar la respuesta adecuada, tal vez no era lo suficientemente canoso para decidir que hacer o cuando quería serlo, mis ideas eran sordas, carecían de argumentos y mi objetivo estaba mas allá que lo que en realidad quería, ¿quería la manzana o alcanzarla?. Es verdad, sólo quería alcanzar la manzana, por ende lo hice, tome la decisión correcta. Me devolví y tome la manzana. ¡Pff, eso suena fácil! - Murmulla el lector-, jaja... me reí y tomé un poco de valor para volver a entender este estúpido sueño, salté muy alto, tuve la osadía de recuperar la esperanza, y tras las derrotas que ya había tenido, tras las perdidas ajenas que ocasioné tuve el ingenio de hacer hablar mis ideas y rama tras rama escalé hasta llegar a ella, esa manzana fue mi victoria, tenía el sabor glorioso que sólo saben interpretar quienes hacen la historia, los vencedores. Respondí mi pregunta con una respuesta que estaba en frente de mi. La mejor forma de dejar de ser un pobre soñador, es DESPERTAR!.