(Fotografía: Marc Clemente. 2011©)
Ella me preguntó sobre mi vida y le respondí:
Así esperé a que ella preguntara mas acerca de mi o de mi teoría (igual terminaría dirigiendo la conversación al mismo punto).
Es así, en el "mundo de los arboles", hay diferentes tipos de árboles, grandes, pequeños, frágiles, duros, frondosos, verdosos, oscuros, etc, pero todos son árboles. Entonces en el principio todos somos semillas y cuando entramos en contacto con nuestro suelo tenemos dos alternativas, la primera es adaptarnos y la otra es que no. Si nos adaptamos entonces comenzamos a crecer poco a poco sin tener participación alguna del paisaje, pues aún somos vulnerables.
Entonces, ya adaptados y creciendo nos damos cuenta que no solo dependemos del suelo, sino que en realidad siempre estamos necesitando agua y sol (alimento y sabiduria), aire (salud) y permanecer protegidos mientras nuestras raíces se fijan al suelo. (La madre).
Después de un corto tiempo, el pequeño tallo comienza a ser mas perceptible en cuanto a su forma, su color comienza a cambiar y comienzan a salir las primeras ramas grandes. Pasan entonces primaveras, veranos, otoños e inviernos, cuando vuelve a la siguiente primavera la misma planta en la misma estación percibe que no es la misma planta, cada primavera tiene más ramas y cada otoño cae mas ramas, pero aún así sigue creciendo.
Comienza entonces a entender algo sobre la vida en "el mundo de los árboles", y sonriente de manera tímida recuerda que no mucho tiempo atrás era tan solo una semilla. Ahora mira a su al rededor y comienza a ver que tiene algo más que su propio tronco, algo que él no puede evitar y es el reflejo de su sabiduría, ahora es un árbol con sombra. Cada día que pasa el árbol nota así que cada vez tiene más y más ramas (vivencias), de cada rama nacen las hojas (experiencias), de las mismas se desprenden flores (logros y éxitos), y de las flores los frutos (enseñanzas).
Y pasa más y más tiempo y las hojas van cayendo alimentándonos a sí mismos cada día que pasa, quedando a disposición del viento y de las aves que llegan a admirar los logros y éxitos (flores) polinizando los éxitos del árbol que dejó de ser una semilla ya algún tiempo atrás. Más y más flores nacen en él convirtiéndolo en el árbol especial del "mundo de los árboles", y sin querer ya hace parte del paisaje. Así fueron creciendo de sus flores y la polinización muchos. Por otro lado, su sombra ahora es albergue para la biodiversidad, cada vez más pájaros anidan en él, las arañas, las hormigas, los insectos, hongos, mamíferos, reptiles y todo tipo de ser viviente, la pequeña semilla ahora hace parte de la vida de los otros.
El árbol cumplió su función, creciendo de sí mismo y entendiendo que los inviernos solo hacen parte de su futura primavera, sonrió de nuevo al sol y a la lluvia por siempre haber estado presentes, nunca abandonó sus raíces y aunque desde el principio su destino fue ser una caoba
estuvo rodeado del entorno indicado para crecer.
Así terminé mi conversación, diciéndole: "¿Tú que tipo de árbol eres?"
Joséle Estrada Arbeláez





